Ecstatic Dance

Baile libre, de éxtasis, sin cabeza y en el que no hay verbalización. Si la danza es total, el bailarín desaparece. Juega, celebra, goza de sí mismo y quizá luego, y de manera espontánea y natural, con los demás. Nada es premeditado.

La música hace la ola de la Naturaleza: empieza agua, suave, fluido para pasar luego a ritmos de tierra, fuertes, y llega a su cúspide en el caos (fuego). De ahí, la ola rompe y empieza a descender a ritmos de aire, líricos y termina en la quietud y, por último, el silencio.